Leopold Godowsky Jr . Award - PRC University of Boston


The Leopold Godowsky, Jr. Color Photography Awards honor the co-inventor of Kodachrome film, a man whose contributions have had a major and lasting impact on photography. For this year's award, the PRC sought nominations from close to 200 top directors, curators, critics, and authors in the photographic and contemporary art communities. Eighty-five artists and artist teams submitted their work for the jury, which was held in May. Jurors for the 2009 Leopold Godowsky, Jr. Color Photography Awards were William Ewing, Director, Musée de l'Elysée (Lausanne, Switzerland) and Hannah Frieser, Director, Light Work (Syracuse, NY, USA), as well as Leslie K. Brown, PRC Curator (Boston) and Jennifer Uhrhane, Godowsky Curatorial Fellow (Boston).

The awards were granted based on the criterion of excellence, as represented by a recent portfolio of color images produced in the last two years, with this cycle focusing on emerging artists and new approaches. Each of the winning artists or artist team will receive USD$2,500. In addition to the exhibition at the PRC (scheduled for November 13, 2009 - January 24, 2010), a full-color brochure will be published, and a special online component will be launched. 

By acknowledging such international photographic talent, the PRC hopes to bring to light issues not only important to individual photographers and the global arts community, but also to introduce new work to this region. The 2009 Awards represent a truly diverse array of approaches to color photography and will be an important event for the PRC, the city of Boston, as well as the legacy of Godowsky and color film.

2009 AWARD RECIPIENTS

Claudia Angelmaier 
Born 1972 in Göppingen, Germany; 
Lives and works Leipzig and Berlin, Germany 
www.claudiaangelmaier.de 
Nominated by Laurel Ptak, I Heart Photograph blog

Alejandro Chaskielberg 
Born 1977 in Buenos Aires, Argentina; 
Lives and works 
Buenos Aires, Argentina 
www.chaskielberg.com
Nominated by Miriam Romais, Executive Director & Editor, En Foco
New York, NY, USA

Curtis Mann 
Born 1979 in Dayton, Ohio, USA; 
Lives and works Chicago, Illinois, USA 

www.curtismann.com
Nominated by Karen Irvine, Curator, Museum of Contemporary Photography, Columbia College, Chicago, IL, USA

Nicholas Kahn and Richard Selesnick
Kahn born 1964 in New York, New York, USA; 
Lives and works Coxsackie and Brooklyn, New York, USA 
Selesnick born 1964 in London, UK; 
Lives and works Truro, Massachusetts and Brooklyn, New York, USA 

www.kahnselesnick.com
 
Nominated by Leslie Umberger, Senior Curator, John Michael Kohler Arts Center, Sheboygan, WI, USA 

CHASKI inside the 50 TOP SCORERS CRITICAL MASS 2008


What Is Critical Mass?

The aim of Critical Mass, and all Photolucida programming, is to provide participants with career-building opportunities and to promote the best emerging and mid-career artists working today.

Critical Mass is a program about exposure and community. The idea is simple- photographers (from anywhere) submit a 10 image portfolio. This work then gets pre-screened by a committee of 25 great jurors and from there, 175 top finalists are determined. The work of these top finalists goes on to a jury of approximately 200 of the world's best curators, editors, and professionals who have agreed to vote on these finalists.


http://www.photolucida.org/current.php?pl=082d7fe890e46fda8aeaa0332c83330a

Brianblog said...


Alejandro Chaskielberg is an Argentinian photographer known for his technique using a 4×5 large-format camera performing long-time exposure in moonlight. The exhibit I saw this weekend was a series of photos he took of illegal Paraguayan immigrants living and working in the Parana-Plata river basin, which is a swamp area in Argentina north of Buenos Aires. Apparently he spent several periods over the course of a year (only 3 or 4 nights a month, dictated by the lunar cycle) getting to know the people, and would set up a shot on a given afternoon, and then they would wait together for the sunset and moonrise. Then when the moon had risen to an adequate level, he would begin the exposure and ask his subject to hold a pose for 5-6 minutes while he ran around the site with a flashlight, distributing light in specific places to augment the moonlight. The effect is magical. You can see more of his work at his web sites:


http://blhartman.wordpress.com/2008/10/05/photographer-alejandro-chaskielberg/

"La Creciente" won > National Geographic All Roads



Spanning the globe for the next generation of global storytellers, we are proud to announce the "2008 Photography Program Awardees". 
From Argentina to Azerbaijan, we celebrate these artists whose still photography uniquely documents their changing cultures and communities:

Alejandro Chaskielberg (Argentina)
Rena Effendi (Azerbaijan)
Khaled Hasan (Bangladesh)
Farzana Wahidy (Afghanistan)

Each year four photographers are awarded a financial prize, and their photo essays are exhibited at the All Roads Film Festival and other venues.

Exhibition - Ruth Benzacar


Noviembre 28 - Febrero 07
Ruth Benzacar
Art Gallery

La Creciente - Eva Grinstein

La creciente –Varias escenas frías y un paisaje dorado

En la cumbre más radiante de la noche, bajo el movimiento de la luna llena, aparecen las imágenes. Minuciosamente concebidas, y azarosas: lo planeado puede tomar un giro diferente cuando empiezan a actuar los destellos. El artista busca prever los derroteros de la luz de la misma manera en que tratamos de instalar un sueño repitiéndonos una idea durante la vigilia que antecede al dormir, cuando rogamos que nada nos despierte para poder entrar de lleno en la fantasía. Se puede insistir, y puede que el sueño efectivamente sea el esperado, pero lo más probable es que haya desvíos. De una exquisita combinación entre previsiones y desvíos están hechas las fotos de Alejandro Chaskielberg.

Como cazadores furtivos, los integrantes del equipo se adentran en el follaje a la espera del momento que hay que atrapar. La escena se prepara durante días, semanas, y sólo cobra cuerpo cuando la cámara de placa inicia la lenta sujeción de lo apenas visible; pasarán cinco, diez minutos hasta que de esa oscuridad espesa brote lo que estaba oculto. Durante la toma, con una linterna, Chaskielberg aplica acentos veloces en algunos de los puntos donde tocan los rayos de luna. Mientras la luz baila alguien posa inmóvil, expectante y en silencio. Un hombre que carga un tronco, una mujer acunada por las hojas, un hombre que mira a una mujer que observa el paisaje desde un bote. El agua del Delta los envuelve y los acompaña. Son, en cierto modo, vigías de la creciente.

Tal vez más abierto a las influencias de la literatura inspirada en el Tigre que a la vasta tradición de la fotografía nocturna, Chaskielberg urde una trama sin desdeñar las invitaciones documentales que salen al paso de su ficción. Lleva sus propios personajes y también toma los que el Delta le da, como ese niño que retrata ante una boya. Selecciona con cuidado sus fondos, y a la vez se rinde a los matices inesperados que el obturador de la cámara deja entrar. Un sistema de precisión científica apoya la construcción de las imágenes; la hora y el lugar exacto por donde aparecerá la luna pueden ser calculados sin margen de error. Y sin embargo, mucho de lo que sucederá después no dependerá de estas operaciones de control –el arte como una de las formas del control sobre lo real– sino de unos gestos fugaces e intuitivos, trazados en un set de sombras completamente abrumado por los ruidos de la Naturaleza.

Despierto a los actores y los llevo a la escena de noche por el monte, cuenta el fotógrafo. Al llegar al sector elegido, todavía medio dormidos, se quedan quietos esperando la captura bajo el baño de luna. Las composiciones resultan en general verde-azuladas, frías desde un punto de vista cromático. La luz blanca condiciona la lectura de sus acciones y los vuelve más distantes, más contemplativos. Es justo ahí cuando se cuela una zona dorada, y de golpe todos los marrones del Delta copan la imagen y todo puede ser visto de otra forma. Se enrarece la percepción, la creciente se reenfoca. Un murmullo llega, una canción, dice por favor no me despierten, no, no me sacudan, déjenme donde estoy, sólo estoy durmiendo.

Eva Grinstein

La Creciente / The High Tide

video
Exhibition at Ruth Benzacar Gallery
From 28th Nov 2007
Thru 7th Feb 2008

Nota sobre "La Creciente" en Revista La Nación

23 diciembre 2007


La Creciente - Ruth Benzacar



Catálogo de muestra
Diciembre 2007

LUK



Cazando al felino de agua


A pocos kilómetros de Buenos Aires, un laberinto
de cientos de islas y otros tantos ríos y canales –el
Delta– compite con la ciudad como fuente de creación y
aventuras para los artistas.

¨Yo debo preferir el agua que esté detenida en la noche para que el silencio se eche lentamente sobre ella y todo se llene de sueño y de plantas enmarañadas. Eso es más parecido al agua que llevo en mí, si cierro los ojos siento como si las manos de una ciega tantearan la superficie de su propia agua y recordara borrosamente, un agua entre plantas que vio en la niñez, cuando aún le quedara un poco de vista"
Felisberto Hernández
Agua, silencio, río, árboles, humedad, viento, canales, niebla, detenimiento, atemporalidad, la creciente, la inundación, los pájaros, la bajante, el monte.
Cientos de canales que desembocan en el Río de la Plata, los isleños, los que escapan de la ciudad, el ruido de una motosierra a distancia, un perro que ladra a una lancha, una piragua pasando por el río, un barco lleno de juncos recién cortados, dos hombres con sombrero remando, uno se lo saca para saludar, el otro que agacha su cabeza sin dejar ver su rostro. Un dialécto semi-paraguayo semi-isleño.
Pasar la tarde tomando mate en el muelle de la casa y ver un camalote en el río, que tal vez traiga una víbora entre sus enredos o simplemente nos gusta pensar eso, o sólo es parte del imaginario del Delta.
El ruido del monte, alguien que corta un árbol a lo lejos, una motosierra que se detiene, el árbol cortado en el monte que descansará hasta mañana, cuando la creciente del río permita buscarlo a través del pequeño canal interisleño.
El sol baja, se vá la luz y ya no se trabaja.
Unos hombres que se emborrachan al atardecer en el almacén de Coty tomando unos Mariposas. Las motosierras que descansan en los botes y los Sauces y los Álamos que tienen su paz.
Caminar por el monte a la noche yendo a tomar una foto y ver el vapor saliendo de mi boca y la de todos. Los actores detenidos durante los diez minutos que dura la toma forográfica mientras la luna los vá iluminando, y yo que recorro la escena iluminando con mi linterna.
Silenciar. Escuchar.
Un lugar lleno de imágenes.

Los paraguayos. Así se los llama en el Tigre y su nombre suena como una entidad, una forma de nombrar a estos trabajadores que andan en grupo, que trabajan incansablemente desde el amanecer.
Bajan desde Paraguay en algún barco que los acepta como tripulantes, a cambio de hacer de marineros por algunos días, o tal vez llegan en micro desde la estación de Retiro y en su viaje en tren rumbo al Tigre ven la ciudad de Buenos Aires, maravillosa y única.
Se internarán en el monte a trabajar durante el invierno, matearán al amanecer escuchando la radio en alguna casilla de madera, y en el verano, con el calor y la llegada de los mosquitos dejarán el monte, volverán a su casa o emigraran a la ciudad a trabajar de albañiles.
Suelen levantarse unas horas antes de salir al monte, se ponen la misma ropa que usarán durante toda la temporada, se calzan las botas y matean. Escuchan bajita la radio y queman algunos tronquitos en la infaltable salamandra. Cantan bajito al hablar, porque el Guaraní suena como un canto a lo lejos.
Son los nómades del Paraná, y están de paso.

La colectiva es la lancha interisleña que recorre los cientos de canales de agua marrón que conforman el Delta. Vibrando con su potente motor diesel que desde lejos se escucha como el rugir de un animal, nos llama al silencio.
Luego de dos horas se llega a Los bajos del Temor, una vasta zona de islas en formación a la vera del Río de la Plata. Allí, en los días donde la bajante es pronunciada, todo se transforma en un gran playa de barro alternada con islas de juncales, y durante la creciente, se convierte en una zona peligrosa de aguas bajas, donde algún que otro barco queda encallado. Este fue el lugar que elegí para tomar mis fotografías.

La creciente es la vida del Delta, su respirar, su cambio. El agua sube y baja con las mareas, con la salida de la luna, y con el sentido del viento.
Cuando sopla viento del sudeste, el agua no puede salir al Río de la Plata y todo se inunda. Desaparecen los muelles y la tierra, y sólo se ven las casas elevadas sobre sus pilotes en medio de un mar de agua dulce.
La creciente permite sortear los troncos depositados en el fondo de los pequeños canales que dividen las islas, de esta manera se puede ingresar al monte, a buscar la madera tirada unos días atrás. Y sin la creciente no se puede, y hay que esperarla.

El Delta es un estuario único en el mundo, lleno de agua y silencio, es un lugar en constante cambio, con sus heladas en invierno y sus ríos llenos de niebla al amanecer. Con una vegetación indetenible, se presenta único para cada persona y por eso es motivo de inspiración de innumerables artistas.
Cuando uno entra allí ya no sale de la misma forma, su atmósfera de atemporalidad es implacable y no dá elección. Ahí uno piensa, porque escucha. El sonido atraviesa el monte y se pueden oír los remos de un bote a lo lejos o alguien hablando a cien metros, o el chirrido de cientos de murciélagos en la noche.
Al contrario del agua estanca, que es pesada y densa en su monotonía, el fluir del agua del Delta aligera el pensamiento y depura.

Durante el año que pasé en el Delta fui armando un imaginario con la influencia de escritores rioplatenses como Haroldo Conti, Anibal Ford o el uruguayo Felisberto Hernández. Cada uno ha hecho un recorte particular de este espacio, cada uno escribió sus ficciones a partir de su vivencia, porque eso genera ese estuario: un sinfín de ficciones particulares en un intento de capturar su escencia.
Luego llegaron las imágenes.

Nota en Revista Ramona

http://www.ramona.org.ar/

Por Luciana Olmedo Wehitt


La Invención de Chaskielberg

Una tarde, transcurrido un año de tu currículum número cero, decidiste volver a ahondar Entre Desiertos en la hora Nocturama. De ese día siempre recuerdo las vueltas por tu Delta…

Puesta a punto.

Habías decretado que para leer la naturaleza, era menester mimetizarse, convertirse en línea. Simplificaste el encuadre para capturar el detalle. Nadábamos en tu mundo sin brújula ni compás.

Orzamos.

La creciente, imperiosa.
El agua, tu somnífero.

Sujetaste el tiempo. Resultaba hipnótico convertirse en testigo ocular de la danza nocturna que tejían cielo y agua. Los objetos habitantes generaban, en este hiato, una dialética de la mirrorización.

La luna, tu diáfano blanco.
Lo viviente, tu color.

Así, navegando en la isla de plantas, proyectabas para aliviar. Atrapabas a El Doble y lo estampabas en un brillante metal. Ampliación del Efecto Pygmalión. Azul en verde y viceversa.

Derivamos.

De repente el éter se colmaba con el Fuego de los Sauces. Los párpados cerrados ahogaban ambigramas que el ojo observaba en la luz.

Anclamos.

La luna te hablaba en la noche cuando el agua le servía de espejo. Mi pensamiento se escabullía en las ramas.

No comprendí, hasta que la oscuridad, toda, estuvo hecha de árboles, que eras un mensajero. Chaski imperial de ésta, tu Propia Agua. Espejo solar blanco en la noche.

Un bañero fuera de control - Rafael Cippolini

Un bañero fuera de control

El Sistema-Chaskielberg como meta-viaje

¿Por qué meta-viaje? Porque si tuviera que elegir un eje único para avanzar en un análisis-sondeo del Sistema-Chaskielberg sin dudas optaría por la sutil y reveladora contundencia del flash, esto es: por la distancia, tanto técnica como conceptual que entrelaza y confronta el uso de una fuente luminosa con destello breve o intenso -usada en fotografía cuando la luz es insuficiente o para atenuar las sombras- con la Alucinación y sorpresa que toma como inspiración la figura de la euforia súbita producida por la ingestión de estimulantes. El flash entonces, en sus dos límites, se plantea en esta exhibición al modo de un poderoso reactivo de la potencial figura del viaje dentro del viaje.

¿De un flash a otro? Exactamente, aunque no importe demasiado cuál viene primero y cuál luego. En esta fase del Sistema-Chaskielberg los conceptos de flash y viaje también se entremezclan. Si bien es cierto que, como buscan los cultores del Zen, cada una de sus imágenes reclama un satori o iluminación (una irradiación no siempre necesariamente mística) lo que me interesa es que este fenómeno se produce a plena luz del día, con la ayuda de un pequeño dispositivo electrónico (el flash) y en medio de un viaje a las playas y al mar. Un desplazamiento interior vehiculizado por otro exterior. Ahora bien ¿es un trip que sólo afecta a los ojos o quiere comenzar justo ahí?

¿Qué es el Sistema-Chaskielberg? Una forma operativa, es decir, un complejo de operaciones que articula al modo de una conspiración (recordemos que etimológicamente conspiración significa “respirar juntos”) la puesta en marcha de recursos diversos –ya fotografía, video, edición, montaje- que se incrementan en el juego multiplicativo de las diversas instancias del flash y el viaje.

¿Y el bañero? Eso en realidad es una cita, un epígrafe fuera de lugar. Mark Dery transcribe en uno de sus libros :

ADVERTENCIA: EN CASO DE ÉXTASIS MÍSTICO
ESTE COCHE QUEDARÁ SIN CONTROL
(Pegatina en el automóvil de un integrista cristiano)

Viendo las imágenes del Sistema-Chaskielberg lo primero que me vino a la mente fue una pregunta ¿qué sucedería si cualquiera de estas personas, especialmente el bañero, profundizara su flash disparándose en un interminable éxtasis místico? A partir de esta involuntaria premisa caí en cuenta que, en su placidez o urgencia, cada uno de los rostros que Ale Chaskielberg captó para esta expo podrían perfectamente formar parte de un batailleano catálogo de rictus en éxtasis. Un estado del mundo que, confieso, no deja de inquietarme.

Rafael Cippolini
Invierno de 2006

Entre Desiertos - Cruce de Artes

Intervención túnel

Cruce de Artes

Julio 2006